Mitos y realidades sobre las personas con autismo

la palabra autismo como un rompecabezas al ser parte del día de concienciación

En este espacio queremos concientizar a los lectores acerca de los trastornos del espectro Autista (TEA), el famoso “autismo”, teniendo en cuenta los mitos sociales que se han construido frente a este colectivo, con el propósito de promover la búsqueda de ayuda oportuna y construir relaciones de respeto y empatía frente a estas personas y sus seres queridos. De esta forma en el blog podrá encontrar: ¿Qué es un trastorno del espectro autista?, y conocer los mitos y realidades sobre los personas con autismo.

Hoy hablaremos de:

¿Qué son los trastornos del espectro autista?

Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales-DSM V (American Psychiatric Association, 2013), este trastorno tiene su aparición en la primera infancia, con características relacionadas con dificultades en la triada de WING: la interacción, la comunicación y la flexibilidad cognitiva.

En la interacción social, presentan dificultades para iniciar o participar en una interacción social, en primera infancia, se observa falta de habilidades para ser parte de un contexto de juego con adultos o con pares, los juegos suelen ser en solitario. Así mismo, presentan problemas en la comprensión del mundo emocional de sí mismos, y de las personas que los rodean (American Psychiatric Association, 2013).

En la comunicación: en algunos casos hay un proceso de comunicación con dificultades para iniciar o mantener una conversación, presentan anormalidades en la prosodia, repetición en temas al conversar, lenguaje repetitivo y con estereotipias; en otros casos más profundos hay ausencia de lenguaje verbal y gestual coherente y funcional (American Psychiatric Association, 2013).

Restricción de intereses e inflexibilidad cognitiva: el colectivo con TEA tiene dificultades para a la adaptación a los cambios, pues tienen intereses limitados que hace en ocasiones haya una insistencia desmesurada en la realización de las mismas actividades, siendo sus rutinas poco variables (American Psychiatric Association, 2013).

Las personas con un diagnóstico de TEA pueden ser más sensibles a ciertos estímulos: visuales, auditivos, táctiles y/u olfativos. Debido a lo anterior, pueden presentar dificultades con la alimentación, entrar en contacto con ciertas texturas como: telas, espumas, materiales rugosos, entre otros (Ministerio de sanidad y política social, 2009).

Desmitificando los trastornos del espectro autista

Socialmente se han construido mitos referentes a las personas que padecen un trastorno del espectro autista, llegando incluso a utilizar la palabra autismo en otros contexto sociales. Estas creencias dificultan el poder acercarnos y comprender las necesidades que tienen estas personas y sus respectivas familias. De esta manera abordarlos puede favorecer los procesos de sensibilización y el favorecer la inclusión social de este colectivo.

Dentro de estos mitos se encuentran:

  • Mito 1: “Las personas con autismo prefieren permanecer aisladas y evitar el contacto con los demás”.

Realidad: Es cierto las personas que padecen este trastorno tienen dificultades en los procesos de adaptación, debido a inadecuadas lecturas del contexto social, lo cual hace que sea más difícil para ellos la construcción de vínculos de confianza y la predicción de las conductas de las personas que los rodean. Sin embargo, este colectivo tiene interés por relacionarse con las demás personas.

En este proceso de relacionamiento es necesario comprender las diferencias en la comprensión y manejo de las situaciones sociales, por ejemplo, comprender que un contacto físico directo puede incomodarlos y son mas sensibles a ruidos del entorno. Es así que, construir apoyos facilita la participación activamente en un contexto social, teniendo en cuenta los ajustes apropiados en el entorno. 

Uno de los apoyos bastante significativos en el acercamiento a este colectivo se relaciona con los sistemas aumentativos y alternativos de comunicación, debido a que logran estimular el desarrollo del lenguaje, este sistema incluye fotografías, pictogramas de objetos, símbolos gestuales.

  • Mito 2: “Las personas con autismo no se comunican”.
Realidad: Todas las personas con este trastorno se comunican, pero no todas lo hacen de la misma manera, teniendo en cuenta las habilidades de lenguaje, es posible que no empleen el lenguaje verbal, sino otras formas de comunicación para las que precisan apoyos y recursos, como los Sistemas Alternativos o Aumentativos de Comunicación.
 
  • Mito 3: “Las personas con autismo llevan asociada una discapacidad intelectual.”

Realidad: Los síntomas de este trastorno tienen manifestaciones diferentes, algunas personas pueden presentar dificultad en ciertas áreas, sin embargo, otras pueden mostrar capacidades esperadas para su edad o incluso por encima de lo esperado.

 

  • Mito 4: “Las personas con autismo son agresivas”.
Realidad: Las personas con TEA no son agresivas. Al tener dificultades en comprender las situaciones sociales, presentan mayores niveles de ansiedad, por tanto, dificultades en la regulación de sus emociones, desencadenando una labilidad emocional mucho más acentuada. Esta labilidad puede traer como consecuencia conductas inadecuadas o no deseadas, las que resultan extrañas a otras personas.
 
  • Mito 5: “Las personas con autismo tienen rasgos físicos diferenciadores”.
Realidad: Las personas con TEA no presentan ningún rasgo físico diferenciador en su apariencia externa. Sus manifestaciones y síntomas se observan de manera conductual, como lo son:
– Dificultades en sus procesos de comunicación.
– Poca respuesta frente a las emociones que experimenta el otro, como la rabia o la tristeza.
– Presentan una insistencia desmesurada a realizar las mismas actividades y rutinas, lo que los lleva a generar una resistencia y dificultad frente a los cambios.

– Pueden tener una sensibilidad mayor a ciertas texturas, olores, sonidos o sabores; algunos patrones motores como caminar en puntas.
– Trastornos del sueño.
– Hiperactividad.

 

  • Mito 6: “Las vacunas pueden causar autismo”.
Realidad: Se han desplegado bastantes trabajos de investigación a nivel internacional, de acuerdo a los resultados la comunidad científica apoya de forma unánime la conclusión de que no existe evidencia que relacione la vacunación y el desarrollo de los TEA.

El desconocimiento general de la población frente a este trastorno y las necesidades que tienen las personas de este colectivo, ha conllevado a que se hayan construido mitos sociales que generen falsos imaginarios; lo cual imposibilita la búsqueda oportuna de ayuda, promueve la exclusión social donde están expuestos a ser víctimas de acoso escolar, acceso insuficiente a los programas de apoyo para inclusión del entorno educativo y la vida adulta, una precaria red de apoyo, una disminución en la construcción afectiva con vínculos de pares y una identidad poco valorada.

El comprender que las personas con TEA tienen interés en construir vínculos con las personas que los rodean, necesidades diferentes de aprendizaje, niveles elevados de ansiedad que socialmente confunden con conductas agresivas; permite que las personas sean más empáticas en el momento de relacionarnos con una persona con trastorno del espectro autista. 

Gracias por llegar hasta el final de este artículo que fue escrito por Paula, psicóloga especialista del Consultorio Psicológa María Paula, lo hice con cariño y entrega para ti, te dejo un video para que profundices más sobre cómo las personas con diagnóstico del espectro autista pueden desarrollar un trastorno de ansiedad generalizado, debido al fracaso social que están expuestos.. Si te gustó, no olvides compartirnos  y así llegar a más personas.

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