Aprende a gestionar tus pensamientos negativos

Persona reflexionando sobre pensamientos negativos

¿Estás familiarizado con el término «sobrepensar» o has deseado alguna vez calmar tu mente debido a la presencia constante de pensamientos negativos? En la actualidad, muchos de nosotros nos enfrentamos al malestar de reflexionar constantemente de manera negativa sobre nuestros problemas. Estos pensamientos negativos se han convertido en compañeros inseparables, al igual que los teléfonos celulares, sin importar cuánto intentemos ser conscientes del malestar que nos causan. 

En este artículo, exploraremos en detalle lo que la psicología nos enseña sobre estos pensamientos automáticos y también te presentaremos estrategias probadas para enfrentarlos con éxito. Descubre cómo liberarte de la carga de tus pensamientos negativos y tener una mente más tranquila y positiva en tu día a día.

Hoy hablaremos de:

¿Qué son los pensamientos negativos?

¿Te gustaría saber más acerca de los pensamientos negativos? 

Estos pensamientos son recurrentes y se enfocan en los aspectos desfavorables de uno mismo y del mundo que nos rodea, como problemas, obstáculos e inconvenientes. Lo que los hace difíciles de controlar es que capturan nuestra atención y generan malestar psicológico. Estos pensamientos son automáticos, intrusivos, involuntarios y obsesivos, y están llenos de preocupación. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estos pensamientos no nos ayudan a resolver los problemas, sino que nos mantienen atrapados en una reflexión constante sobre la respuesta emocional negativa que naturalmente surge ante una situación problemática.

Tipos de pensamientos negativos

¿Sabías que los pensamientos automáticos pueden afectar significativamente nuestro bienestar mental? Estos pensamientos intrusivos, que surgen de manera involuntaria y recurrente, pueden interrumpir el flujo de nuestros pensamientos y dificultar la realización de tareas cotidianas. Además, están estrechamente relacionados con emociones como el enojo, la tristeza y el miedo.

Uno de los tipos más comunes de pensamientos automáticos negativos es la rumiación: Se trata de un patrón de pensamientos y comportamientos repetitivos que se centra en uno mismo y en el malestar psicológico provocado por problemas no resueltos. Este estilo de afrontamiento disfuncional nos lleva a obsesionarnos con el problema en sí mismo, las consecuencias negativas de no resolverlo y la respuesta emocional negativa asociada a él. 

Por ejemplo, podemos encontrarnos repitiendo frases como «No puedo dejar de pensar en el mismo problema todo el día» o «No soy capaz de dejar de pensar en mis problemas».

Otro tipo de pensamiento automático negativo es la preocupación. Este consiste en una cadena de pensamientos e imágenes que se centran en los problemas de nuestra vida cotidiana. Aunque puede parecer más realista que la rumiación, la preocupación no nos ayuda a resolver efectivamente los problemas, sino que nos sumerge en un estado de malestar psicológico. Frases como «Mañana tengo que…» son ejemplos comunes de este tipo de pensamientos automáticos negativos.

Es importante reconocer la influencia que tienen estos pensamientos automáticos en nuestras vidas y aprender a hacerles frente de manera efectiva. En el próximo apartado, te daremos estrategias probadas para manejar los pensamientos automáticos negativos y encontrar una mayor tranquilidad mental.

¡Sigue leyendo para descubrir cómo liberarte de la carga de tus pensamientos negativos y cultivar una mente más positiva y tranquila en tu día a día!

Paso a paso para transformar tus pensamientos negativos

  1. No intentes controlarlos, la clave está en transformarlos: Cuando intentamos alejar un pensamiento de la mente, a menudo conseguimos el efecto contrario: pensar aún más en ese contenido que nos hace sentir mal. La clave para gestionar pensamientos automáticos negativos está en transformarlos y redirigir la atención hacia otras cosas, actividades o aspectos de la vida más gratificantes.
  2. Redirige tu atención: Una estrategia efectiva para lidiar con pensamientos automáticos negativos es dirigir nuestra atención hacia pensamientos más constructivos y estimulantes. Podemos ocuparnos en actividades satisfactorias mientras enfrentamos los pensamientos negativos.
  3. Acepta el malestar y úsalo a tu favor: Es normal experimentar malestar debido a pensamientos automáticos negativos, pero reconocer que los problemas forman parte de la vida es fundamental. Podemos resolverlos tomando acciones y concentrando nuestra atención en soluciones en lugar de reflexionar sobre lo molesto que son.
  4. Aprende cómo desconectarte: Cada persona es diferente, por lo que es importante conocerse a sí mismo y determinar qué técnicas de desconexión son más útiles. Ya sea una técnica de relajación, un paseo en la naturaleza, actividad física o pasar tiempo con amigos, desconectarse implica centrarse en el presente y alejarse de preocupaciones y temores.
  5. Fíjate metas realistas: Perfeccionar y resolver inmediatamente los problemas no siempre es realista. Establecer metas realistas implica una adecuada distribución del tiempo y recursos para solucionarlos. Al tomar acción para resolver un problema, relativizamos su impacto en nuestras vidas.
  6. Repite afirmaciones positivas: Aprendemos a cambiar el diálogo interno negativo al considerar nuestras fortalezas para afrontar problemas. Las autoafirmaciones positivas, como «He resuelto problemas antes» y «Soy capaz si lo intento», pueden volverse pensamientos automáticos y repetitivos para fomentar una mentalidad positiva.
  7. Busca ayuda de un psicólogo: Si los pensamientos automáticos negativos persisten, es recomendable acudir a un psicólogo calificado para recibir orientación profesional. La atención psicológica ofrece pautas, estrategias y técnicas útiles para manejar pensamientos automáticos negativos de manera exitosa.

Los pensamientos negativos no son un enemigo invencible. Te invitamos a observarlos como un espectador, similar a cuando navegas por Tik Tok, Instagram o Facebook y encuentras contenido que no te gusta. No permitas que se apoderen de tu mente, simplemente déjalos disiparse. La clave para gestionar exitosamente los pensamientos negativos es reaccionar de manera diferente, evitando la culpa y el rechazo, y abrazando la aceptación.

Recurre a tu cuerpo como aliado, concéntrate en las sensaciones corporales (lo que ves, escuchas, hueles, sientes, saboreas) para estar más presente. Asigna un horario para preocuparte, por ejemplo, las 5 de la tarde, y posterga los pensamientos negativos que surjan en otros momentos. También puedes escribirlos y confrontarlos con la realidad para evaluar su veracidad y hasta quemar ese papel.

Luego de confrontar la realidad de esos pensamientos negativos, llega la hora de transformarlos en algo más realista. Una visión realista sobre un problema o obstáculo trae consigo una alternativa de solución.

En nuestro Consultorio Psicóloga María Paula, sabemos cómo acompañar procesos de autoconocimiento que llevan a nuestros pacientes a darse cuenta de que son mucho más que sus pensamientos y a tener éxito en la gestión de los pensamientos negativos automáticos. Nuestros especialistas están capacitados para explorar contigo lo que te ha llevado a tener esos pensamientos, te ayudarán a aceptarlos y a transformarlos para tu bienestar y salud mental. 

Gracias por llegar hasta el final de este artículo que fue escrito por Sara, psicóloga especialista del Consultorio Psicológico María Paula, lo hice con cariño y entrega para ti, te dejo un video que te ayudará en la forma de gestionar esos pensamientos desagradables o «negativos». Si te gustó, no olvides compartirnos  y así llegar a más personas.

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