Maltrato en la vejez: Rompiendo el silencio

Mujer adulta mayor disfrutando de la vida y observando el mundo

La Organización de Naciones Unidas estableció el 15 de junio como el día para sensibilizar y tomar conciencia frente al maltrato y abuso de las personas mayores, teniendo en cuenta que es una situación que en muchos casos pasa desapercibida. En este espacio, abordaremos temáticas asociadas al maltrato en la vejez, explorando por qué los adultos mayores están en riesgo, los tipos de maltrato que enfrentan y los factores de protección que pueden ayudar a prevenir esta problemática. 

Acompáñanos mientras analizamos en detalle esta preocupante realidad y brindamos información relevante para generar conciencia y promover el bienestar de nuestros adultos mayores.

Hoy hablaremos de:

El riesgo de maltrato en la vejez: ¿Quiénes son las personas adultas mayores?

Una persona adulta mayor hace referencia a alguien que sobrepasa la edad de 60 años. Estas personas tienden a estar en una situación de riesgo frente a abusos y malos tratos debido a factores como el deterioro físico, cognitivo y alteraciones en la conducta. Además, pueden enfrentar trastornos del estado de ánimo, tener una baja autovaloración y experimentar mayores niveles de dependencia emocional y/o financiera.

Asimismo, existen creencias sociales desvaloradas sobre esta etapa de la vida que pueden fomentar los abusos, invisibilizarlos y/o normalizarlos. Estos juicios de valor se relacionan con:

  • Mito: «Las personas mayores tienen ‘viejas formas de pensar’.»

Verdad: Cada persona, independientemente de su edad, tiene esquemas de pensamiento propios. No todas las personas adultas mayores tienen la misma estructura de creencias y formas de entender las situaciones que les rodean. Conversar con un adulto mayor puede ampliar nuestra comprensión y evitar prejuicios limitantes. Es esencial recordar que las experiencias y sabiduría acumulada a lo largo de los años pueden enriquecer nuestro entendimiento del mundo.

  • Mito: «Las personas se vuelven menos productivas a medida que envejecen.»

Verdad: El retiro laboral no implica que las personas mayores deseen estar inactivas. De hecho, parte de su bienestar radica en encontrar actividades que les brinden disfrute y productividad, ya que continúan aportando a la sociedad en la que viven. Muchos adultos mayores encuentran satisfacción en el voluntariado, el trabajo comunitario y el cuidado de sus nietos. Reconocer y valorar estas contribuciones fortalece su sentido de pertenencia y propósito.

  • Mito: «Las personas mayores siempre están deprimidas.»

Verdad: La depresión no es inherente a la vejez. Si los adultos mayores no logran realizar actividades que les den sentido y continúen siendo sujetos activos, pueden estar más propensos a experimentar trastornos del ánimo. Es fundamental que se les reconozca como individuos valiosos y capaces de seguir contribuyendo a la familia y la sociedad. Proporcionarles oportunidades de participación social, actividades recreativas y espacios de interacción ayuda a preservar su bienestar emocional.

  • Mito: «Los mayores no tienen la capacidad de adquirir nuevas habilidades.»

Verdad: Los adultos mayores tienen la capacidad de seguir ejercitando tanto su cuerpo como su mente. Pueden adquirir nuevos conocimientos y habilidades, lo cual puede darles un sentido renovado a su existencia. Muchas personas mayores encuentran en el tiempo libre la oportunidad de embarcarse en actividades manuales, aprender a tocar un instrumento musical, participar en talleres educativos o sumergirse en nuevas interacciones sociales. Fomentar su aprendizaje continuo y empoderamiento fortalece su autoestima y calidad de vida.

Es fundamental promover una visión inclusiva y respetuosa de las personas adultas mayores, reconociendo sus derechos, experiencias y capacidades. Al hacerlo, contribuimos a prevenir el maltrato en la vejez y garantizamos un trato digno y equitativo para todos.

Tipos de maltrato en la vejez

Existen varios tipos de maltrato en la vejez que pueden ocurrir tanto de forma directa como indirecta. Es fundamental reconocer y comprender estos tipos para abordar adecuadamente la problemática del maltrato hacia las personas mayores.

El maltrato directo, generalmente de carácter individual, incluye:

  • Abuso emocional o psicológico: Este tipo de maltrato causa angustia, dolor, ansiedad y estrés. Puede manifestarse a través de actos verbales, como gritos, reproches, amenazas, intimidación, humillación y menosprecio. También puede ser no verbal, como no tener en cuenta las necesidades de la persona mayor, aislarla de los contextos familiares, excluirla de eventos significativos, limitar su participación social, ignorar sus opiniones en la toma de decisiones y negarle sus derechos y espacios de intimidad.
  • Negligencia: La negligencia implica la privación de cuidados físicos, sociales, emocionales y de salud a las personas mayores. Puede manifestarse en la falta de alimentación adecuada, la falta de control y asistencia médica necesaria, la falta de atención a su higiene personal, la ausencia de apoyo emocional y la negación de su participación social con personas significativas.
  • Abuso o maltrato físico: Este tipo de maltrato implica el uso de fuerza física que resulta en daño corporal, dolor, lesiones y moretones. Incluye actos como golpes, patadas, empujones, pellizcos, quemaduras, entre otros.
  • Abuso financiero: Se refiere al uso no autorizado o engañoso del dinero, propiedades y patrimonio de las personas mayores.
  • Abuso sexual: Consiste en cualquier tipo de contacto sexual no consentido con una persona mayor, como tocamientos, insinuaciones, acoso sexual, violación sexual, fotografías obscenas o cualquier forma de conducta sexual forzada.
  • Abandono: Se produce cuando el cuidador principal no cumple con su responsabilidad de cuidar al adulto mayor que no puede atender sus propias necesidades. Esto puede manifestarse en la falta de alimentación adecuada, cuidado e higiene personal, protección y sustento económico, entre otros aspectos.

Por otro lado, el maltrato indirecto incluye el infantilismo, que es una práctica social frecuente en la que se trata al adulto mayor como a un niño, limitando su capacidad de tomar decisiones sobre su propia vida. Esto conlleva un cuidado y vigilancia excesivos en sus actividades diarias, lo que puede generar una idea desvalorada de sí mismo y llevarlo a dejar de realizar actividades que tiene la capacidad de desarrollar.

Es esencial generar conciencia sobre estos tipos de maltrato y tomar medidas para prevenirlos, proteger a las personas mayores y promover un trato digno y respetuoso hacia ellas.

Protección y bienestar en la vejez

  • Facilitar el desarrollo social: Promoviendo la participación en actividades sociales que fortalezcan su sentido de capacidad y valor, permitiendo que las personas mayores se sientan importantes y funcionales en su comunidad.
  • Participación en la vida familiar: Brindando espacio para que expresen sus opiniones y sean tomados en cuenta en las decisiones familiares, fomentando así su sentido de pertenencia y relevancia en el entorno familiar.
  • Acompañamiento emocional: Estar atentos a sus necesidades emocionales, brindándoles validación, amor, compañía y reconocimiento de sus habilidades y destrezas.
  • Evitar la infantilización: Permitiendo que sigan realizando actividades cotidianas de acuerdo a sus capacidades, brindando apoyo sin resolver o realizar las tareas por ellos, para que se sientan útiles y autónomos.
  • Fomentar el aprendizaje de nuevas habilidades: Proporcionando oportunidades para adquirir nuevas habilidades cognitivas, físicas, sociales, culturales y de ocio, como explorar recetas, practicar deportes, participar en actividades musicales o de baile, entre otros.

«Una persona no envejece cuando se le arrugan la piel, sino cuando se le arrugan los sueños y las esperanzas» (s.c). La vejez debería ser una etapa de disfrute y satisfacción, reflejo de una vida recorrida con orgullo. Sin embargo, en muchas ocasiones, esta etapa no se vive de esa forma. Las personas pueden enfrentar abusos, trastornos del estado de ánimo y una pérdida de interés por la vida. Si te sientes identificado con los temas abordados en este blog, no dudes en contactarnos al +57 3176006425. Estaremos encantados de brindarte apoyo y orientación.»

Gracias por llegar hasta el final de este artículo que fue escrito por Paula, psicóloga magíster del Consultorio Psicológico María Paula, lo hice con cariño y entrega para ti, te dejo un video que te facilitará comprender sí estás transitando por un trastorno del estado de ánimo y de esta manera buscar ayuda oportunamente, lo cual  facilitará encontrar un espacio de acompañamiento emocional, validación de esas situaciones sufrimiento emocional, la búsqueda de nuevas actividades que favorezcan una idea mas capacitante de si mismo, entre otros aspectos. Si te gustó, no olvides compartirnos  y así llegar a más personas.

 

Bibliografía:

Sirlin, C. (2008). Violencia, maltrato y abuso en la vejez: una realidad oculta, una cuestión de derechos, Comentarios de Seguridad Social, (20), 37-61.

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